Publicar Memorias

Puedes publicar un libro con calidad y reconocimiento legal sin contar con una editorial. Te exigirá dedicación pero ahorrarás costes y tendrás mayor autonomía.

El título.  El título dignifica al libro (es parte de su traje) y el libro, leído y valorado, te dignifica a ti y a tu generación. Intenta que tenga brevedad, originalidad,  facilidad para recordarlo, que de pistas sobre el contenido (la conclusión o las ideas clave) o bien provoque curiosidad.

La organización del texto. Para facilitar la lectura escoge tamaño de letra grande, tipografía sencilla y espaciado generosos.  Revisa la ortografía y la puntuación. Los correctores de los programas de textos son menos inteligentes que tú.

El diseño o maquetación. Si no manejas un programa  de maquetación y no cuentas con alguien que te eche una mano, deberás pagar a una imprenta o empresa de diseño por este trabajo. Si el número de páginas resultante es múltiplo de ocho ahorrarás en el coste, pues el tamaño de los pliegos condiciona el número de cortes posibles.  Las páginas en blanco suponen un gasto innecesario e irresponsable con nuestro medio.

Revisa las pruebas de diseño todas las veces que sea necesario antes de dar el visto bueno final. Lee en papel la última prueba: encontrarás deslices que no observaste en pantalla. Y comprueba la paginación del índice.

Calcula los costes y la tirada considerando los que regalarás.  ¿Cuántas personas son mencionadas? ¿Cuántas han colaborado con este proyecto? ¿Qué familiares y personas conocidas lo leerían con agrado? ¿A qué escuelas, bibliotecas, colectivos y asociaciones te interesa hacerlo llegar?

Contrasta presupuestos. Las imprentas digitales son más competitivas. Envías el archivo por internet, lo imprimen, y envían a su destino la cantidad de libros fijada. ¿A qué precio podrías vender los libros? ¿Cuántos libros deberás vender para amortizar el gasto?

Si las Memorias que has recogido interesan a la gente de tu localidad, puedes distribuirlas con facilidad por tu cuenta y dejar ejemplares en depósito en librerías (con una comisión de un 20% – 25%).

El ISBN y el Depósito Legal. Cualquier persona puede gestionar un ISBN y el Depósito Legal. Son trámites sencillos y rápidos, y puedes realizarlos mientras se hace el diseño. El ISBN no es obligatorio. El Depósito Legal se pide en la Consejería de Cultura de tu provincia o a través de Internet. Te pedirán entregar varios ejemplares de tu obra en ese depósito, para la Biblioteca Nacional y la provincial.

Los créditos. En de la primera página del libro habrás de incluir los datos de edición del libro (título, autor o autora, quién lo edita, lugar de edición, quién lo imprime, quién lo diseña), el código del ISBN (si tiene) y el Depósito Legal. Explica sobre la imagen de la portada o contraportada. Añade tus referencias: teléfono y dirección de correo postal o digital, página web. Puedes incluir alguna forma de copyright. Esto lo decides tú.